¿Perdiste Peso? Evita El Rebote

Perder peso resulta una tarea muy difícil de realizar y, además del estricto régimen al que te ves obligada a obedecer, el tiempo que debes esperar hasta alcanzar tu meta, puede resultar interminable.

No te gustaría que, tras alcanzar tu peso ideal, te quedaras así; sin embargo, no es de sorprender que existan tantos casos en el que ocurre el famoso efecto rebote. ¿Cómo evitarlo? Aquí te cuento.

¿Qué es y por qué sucede?

Antes de aprender a evitar este fatídico incidente, debes saber por qué se da. Según un estudio realizado por la Universidad de California, el efecto rebote se debe a muchas razones: la edad, el estilo de vida, cuánta actividad física realices y tus hábitos.

Cuando te haces mayor, el metabolismo es más lento, las responsabilidades aumentan y hay mayor estrés, restándote tiempo y provocando una fácil acumulación de las grasas. Por ello, muchas personas tienden a recurrir a las dietas rápidas que colocan el organismo a la defensiva, haciendo que almacene lo más que pueda y que tras volver a la alimentación habitual, el aumento de peso sea mayor.

Consejos

  1. No hagas dietas drásticas

La regla número uno, es que no te aventures a hacer una dieta extrema. Ignora todos aquellos regímenes que impliquen dejar de comer para alcanzar tu peso ideal; pues, además de hacer que tu metabolismo se vuelva más lento, lo que degradará será tu masa muscular y podrías sufrir de anemia.

Aunque esta no sea una novedad, comer cinco veces al día resulta la manera más saludable de perder peso; sin embargo, a muchas personas que buscan resultados rápidos, les es imposible creerlo.

  1. Haz una dieta de mantenimiento

Tu cuerpo tiene memoria; por lo que, a pesar que hagas dieta y adelgaces, insistirá en volver al peso habitual en el que solía encontrarse antes de la dieta, durante un periodo de tiempo.

Para evitar esto, debes mantener tu dieta -o al menos parte de ella- durante un promedio de tres meses como mínimo, para que tu cuerpo se acostumbre a su nuevo peso.

  1. Ejercítate

Tener una rutina que te permita estar activo físicamente, evitará que vuelvas a subir de peso. Esto sucede porque tu estómago está hecho para recibir alimentos en diversos momentos del día para mantenerte activa. Tener una vida sedentaria hará que esta energía se acumule y sientas mayor ansiedad al no gastarla.

Busca tu actividad diaria favorita y practícala un poco más de la cuenta: media hora de bicicleta, caminata, sube las escaleras, entre otros.

  1. Una dieta basada en proteínas

Según un estudio realizado por la Universidad Karolinska de Suecia, una manera efectiva de evitar el efecto rebote en las dietas, es adquiriendo una alimentación rica en proteínas y fibras.

Con esto, no me refiero a que cada comida de tu dieta incluya pollo, pescado, carne roja o clara de huevo; sino que aumentes el consumo de ellas en tu día a día. Así, combinándolas con ejercicios lograrás mantenerte en tu peso ideal y tonificarás tu cuerpo.

  1. Haz entrenamiento muscular

Para perder calorías, están los ejercicios cardiovasculares. Para hacer de esta pérdida constante, están los ejercicios de fuerza, como el entrenamiento con pesas. Esto se debe a que, al realizar estos ejercicios tus músculos sufren unas micro-roturas que harán que tu cuerpo siga gastando energías para recuperarse; entonces, mejorarás tu tono muscular y te mantendrás en un peso saludable.

  1. No dejes de beber agua

El agua es esencial para llevar una vida sana. Además de purificar tu organismo y liberar las toxinas del cuerpo, beber agua antes de cada comida ayuda a saciar tu hambre rápidamente, mejorando tu metabolismo y disminuyendo la ansiedad.

Si no te gusta tomar agua sola, puedes probar tomando té verde frío o agua de piña sin azúcar. ¡Son excelentes alternativas para mantener un metabolismo rápido!

Como verás, el efecto rebote puede que sea muy común; pero cuidando sanamente tu cuerpo podrás mantenerte en tu peso ideal y acostumbrar día a día a tu organismo a tu nuevo régimen de dietas.

Share this article

Comments are closed.